miércoles, 1 de julio de 2009


Pequeña... llegaste en abril como estaba planificado. Y eras una princesa, preciosa, linda, bella...Tal como pensé, tu corazoncito se unió al mío y desde ese día laten juntos...tu cariño, tus sonrisas, tu calor es inigualable y tu presencia en mi vida un tesoro que cuido a mil.
Hoy eres una bandida exquisita, que anda tras su hermana, a la que imitas en todo...Mis niñas. Todo el amor que hay en el mundo es poco para ustedes dos.
Mi Rosario pequeña...hoy estás tan grande, tan risueña, tan llena de vida. Tus pasos ya son tan seguros, eres todoterreno y a pesar de que te caes a cada rato en tu afán de explorar, te paras y sigues caminando sin inconvenientes...
Cariño, princesa...te amo a mil.